Como agua para chocolate, novela de la escritora mexicana Laura Esquivel, y publicada en 1989, es, sin duda alguna, una de las novelas más representativas del realismo mágico. En este tipo de novelas destacan los elementos maravillosos que defienden la idea de que la realidad puede llegar a conocerse por medio del inconsciente y lo onírico.

La autora narra la historia a través de la lectura del libro de recetas de la protagonista, Tita. La novela se sirve de la gastronomía popular mexicana para contar una historia en la que cada capítulo es una receta diferente; los diferentes platos son capaces de causarle efectos mágicos a los comensales basados en la emoción que pone Tita al prepararlos. Esto, unido al trasfondo histórico del México de principios del Siglo XX, enseña una historia de drama y amor que a su vez hace una crítica de las arcaicas tradiciones familiares mexicanas.

Respecto al lenguaje, Laura Esquivel utiliza un vocabulario imaginativo, ancestral e irónico, que rebasa el ámbito culinario para crear la lengua de una intensa pasión.

Si se le puede poner alguna pega a esta novela, es, quizá, su excesivo uso del reclamo sexual durante la obra, algo que le puede desagradar a ciertas personas. Además, para algunos lectores será posible apreciar que, durante la obra, ciertas escenas con un toque mágico parecen haber sido puestas con calzador, y que narrativamente aportan poco o nada a la trama.

No obstante, la novela ha obtenido un gran éxito internacional e incluso ha sido llevada al cine por el director Alfonso Arau, y con el guion de la propia Laura Esquivel.

Para concluir, me gustaría decir que esta es una lectura recomendada para adolescentes y mayores por igual, y que supone una buena forma de iniciarse en el realismo mágico, algo que a primera vista poca gente tiende a leer.

 

Ángel García

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