EL POTRO DE CORNUDILLA
Un potro de herrar es una estructura que servía para sujetar los caballos, burros o vacas y facilitaba colocarles las herraduras, también curar sus heridas. Se encuentra en el pueblo de Cornudilla, perteneciente al municipio de Oña, en la provincia de Burgos, a 60km de la capital de la provincia. Se construyó en el 1952 aproximadamente, en el siglo XX.
Está formado por cuatro postes verticales de piedra o de madera, sobre los que se ponen vigas de madera que permiten sujetar a los animales. Las partes del potro son: el yugo, para sujetar la cabeza del animal; las correas o cordeles, que pasan por debajo de la panza del animal, los palos, y la palanca. Tiene un estado de conservación muy bueno, ya que ha sido restaurado el tejado hace cuatro años.
Fue construido por Vitorino García, un herrador de Oña, que se desplazaba en bicicleta una vez a la semana a Cornudilla para realizar su labor. A él acudían con sus vacas y bueyes gentes de los pueblos de alrededor, (Hermosilla, Llano de Bureba, Pino de Bureba, La Parte de Bureba...). Al encontrarse Cornudilla, lugar privilegiado como cruce y centro de varios pueblos de la zona de la Bureba, este herrador decidió instalar un potro allí, para dar un buen servicio a los ganaderos y poder ganarse así la vida, cobrando entre 20 y 25 pesetas por cada pata que se herraba. Los animales se herraban una vez al año, y a los seis meses se les repasaba otra vez sus pezuñas. Esta labor se vino realizando hasta 1965 aproximadamente, ya que el campo empezó a mecanizarse y dejaron de utilizarse las vacas y los bueyes para desempeñar esa labor.
Recientemente el ayuntamiento decidió su restauración para conservarlo y recordar a las generaciones futuras el carácter ganadero que tuvo Cornudilla. Es interesante que la gente lo visite porque en pocos lugares de la provincia quedan potros en tan buen estado de conservación. 
Dos iniciativas que aportaría para dar a conocer este potro, serían incluirlo en las rutas comarcales de turismo y monumentos y enseñar a jóvenes generaciones su uso. He elegido el Potro de Cornudilla, porque se encuentra en el pueblo de mis abuelos, a los que he podido pedir información sobre su historia. Siempre me ha gustado porque me parecía un lugar curioso por la utilidad que tenía. Es una pena que actualmemte no se le dé la utilidad para que se constuyó, ya que no queda ya en la zona este tipo de ganado.
 

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