La necrópolis de Miraveche es una necrópolis de la segunda Edad del Hierro que fue utilizada por los autrigones como lugar de enterramiento.  Situado en la falda del parque natural de los montes Obarenes (Burgos) y a 1 KM de distancia del pueblo de Miraveche. Pese a ser uno de los yacimientos arqueológicos que más datos aporta sobre los autrigones, la necrópolis de Miraveche no está muy bien conservada aunque cuenta con un pequeño centro de interpretación al aire libre. Las excavaciones arqueológicas no están valladas ni vigiladas y normalmente no se hacen campañas de excavación en esta necrópolis desde hace unos años.
Un dato curioso sobre esta necrópolis es que sus piezas arqueológicas son tan singulares que se consideran nuevos tipos de armas o adornos, como el puñal tipo Miraveche-Monte Bernorio o el cinturón tipo Bureba (nombre de la comarca en la que está situada la necrópolis), aunque también hay que
mencionar la abundancia de las espadas tipo de gavilanes cuervos.
A primera vista podemos pensar que los autrigones era un pueblo dedicado a la guerra pero no es así, era un pueblo dedicado a la agricultura.  Sin embargo, a la llegada de los romanos, los autrigones se vieron obligados a defenderse por lo que se “militarizaron” y crearon todas las armas de metal. En Miraveche los autrigones encontraron uno de sus últimos refugios.  Utilizaban los caballos losinos para defenderse (unos caballos muy mansos por lo que resultaban fáciles de manejar en batalla). A pesar de ello, tras la pérdida de Virovesca (hoy Briviesca, que es capital de la Bureba) los romanos pudieron crear una calzada, que se denominaría Italia-Hispania, por la que más legiones podían adentrarse en la península y, por supuesto, en la zona de la Bureba y, sin dificultad, acabar con los autrigones y su poblado en Miraveche, reduciéndolo a escombros (una de las causas que explica el deficiente estado de conservación de la necrópolis).
La necrópolis de Miraveche pasó desapercibida mucho tiempo hasta hace unos años que se hicieron un par de campañas de excavación.
En relación a su conservación lo primero es retomar sus excavaciones, para frenar su desaparición y continuar con la extracción de nuevas piezas. También hay que potenciar su conocimiento, muchas personas aunque sean de la zona de la Bureba, no saben que existe, así que ¿cómo los turistas van a poder disfrutar de algo que no saben que existe? Para solventar este problema en primer lugar hay que señalizarla, dado que la única señal que informa del yacimiento está ya dentro del pueblo de Miraveche. Es necesario colocar un par de señales en la carretera un poco antes del desvío hacia Miraveche.
Por otra parte, también hay que difundir su conocimiento por medio de folletos informativos o páginas web. También es necesario proteger la necrópolis, ya que está a la intemperie y cualquiera puede entrar y robar piezas arqueológicas. Para ello hay que mejorar su centro de interpretación situado en el interior de la necrópolis cubriendo tanto el yacimiento como el propio centro. Así se conseguiría un espacio de interpretación más cómodo donde se podría recrear cómo vivían los autrigones. Para ello no es necesario un centro gigante, una cosa estilo el CRV (Centro de Recepción de Visitantes) de Atapuerc,a pero solo con la planta baja, incluso más pequeño, sería suficiente.
En mi opinión la necrópolis de Miraveche es un yacimiento arqueológico muy importante en la provincia de Burgos que, sin embargo, no se le da el reconocimiento que se debería y está en un estado de conservación bastante malo. Por ello merece la pena realizar excavaciones, promocionarla, restaurarla e investigarla. Y por esas razones y muchas más todos deberíamos contribuir a su desarrollo para que todos podamos disfrutarla.
 

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