Microrrelatos ganadores en la undécima edición del concurso                 Resultado de imagen de concurso de microrrelatos

1ª Categoría (1º y 2º de E.S.O.)

Primer premio: Ane Rivera Ituarte (2ºA)

El último trueno hizo retumbar el cristal de mi habitación. Siempre me han gustado las tormentas, incomprendidas, solitarias, dan luz a la oscuridad. Estoy tumbado en la cama junto a Alicia:

-¿Te gustan las tormentas?- Pregunto.

-No, asustan un poco, ¿no crees?

-No, a mí me gustan.

Justo en ese momento mi madre abre la puerta de mi cuarto.

-Arturo, ya está la cena.

-Vale, mamá, ahora mismo voy.

Está a punto de irse cuando me pregunta:

-Oye, Arturo, ¿hablabas con alguien?

Nadie puede enterarse de mi secreto, no volveré al psicólogo. No estoy loco.

-Claro que no, mamá.- Sonrío.

Y noto que Alicia sonríe también.

Finalista: Diogo Daniel Cardoso Ribeiro (2ºD)

El último trueno hizo retumbar el cristal de mi choche mientras avanzaba a través de la noche. En el silencio, la luna iba guiándome a través de la solitaria recta. Entonces, oí esa carcajada terrible que lo ocupó todo, noté mi piel erizarse, mis ojos abrirse… Paré el coche y salí, el páramo ante mis ojos, árboles lejanos. Entonces, desde lejos, empezaron a salir figuras y más figuras rodeándome rápidamente para intentar atraparme. Conseguí entrar en el coche para ver que esas figuras que aparecían en los cristales eran yo mismo. Atropellé a mis fantasmas gemelos con dificultad y conseguí salir de allí. Todos mis miedos siguieron riéndose hasta que recuperé el silencio. Ese fue el día más extraño de mi vida, lo dejé pasar y seguí con mi vida normal.

 

2ª Categoría (3º y 4º de E.S.O.)

Primer premio: Alejandro Quecedo del Val (4ºA)

El último trueno hizo retumbar el cristal, pese a ello, no se inmutó. Irène Némirovsky seguía escribiendo, su pluma se deslizaba entre el papel con la misma armonía con las que sonaban las notas musicales del gramófono. La tinta retocaba las últimas letras del último capítulo de su nuevo libro, La suite francesa. El ruido de las gotas de la tormenta marcaba el compás al que la pluma de Irène se movía.

En el exterior ninguna tormenta podría haber parado la velocidad a la que un vehículo aceleraba en dirección al pequeño pueblo de Issy-l´Éveque. El coche se detuvo.

“Nadie ha vuelto a tener noticias suyas.” Era la última frase de su novela. ¿Vería algún día la luz? Miró la estrella cosida en su camisa.

Tiraron la puerta, sin el menor miramiento, sin la menor piedad.

- ¡Waffen SS! ¡Cogedlos a todos, vamos!

Era trece de julio de 1942.

Finalista: Alba González Caño (4ºC)

Una muerte inesperada

El último trueno hizo retumbar el cristal, pero lo más curioso de todo fue el rayo que lo anunció. Esta gran lanza, caída del cielo, di a la antena de la televisión y salió por la pantalla, chocó frente al espejo del salón haciéndolo rebotar hacia el cielo. Dejando caer un eterno gemido. Zeus nunca pensó que un rayo podía convertirse en un bumerang.

 

3ª Categoría (Bachillerato)

Primer premio: Sergio Dos Santos Alonso (1º C.T.)

Kanon

El último trueno hizo retumbar el cristal de mi ventana. Aquel estruendo vaticinaba la llegada de la tormenta. Las nubes comenzaron a llorar. Sus lágrimas blancas aterrizaban lentamente en las ramas de un árbol en lo alto de la colina. Cesan los llantos y del cielo emanan luces de colores morado y azul verdoso, ondulando como un mar lleno de peces. Las hojas cristalinas que cuelgan de las ramas reflejan el hermoso paisaje devolviendo a aquel pobre árbol marchito a todo su esplendor. Y debajo de este, se divisan dos siluetas cogidas de la mano. Yo, apoyado en el marco de mi ventana, solo puedo decir: “Qué bello es el invierno”.

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